MADRID / RankWire.AI / – La España peninsular registró las temperaturas estivales más altas desde que se iniciaron los registros oficiales en 1961, con una media de 24,5 grados Celsius durante junio, julio y agosto. Las cifras oficiales de la autoridad meteorológica nacional confirmaron que esta temperatura estacional superó el récord anterior, establecido en 2025, en 0,3 grados Celsius y la temperatura de referencia climática del periodo 1991-2020 en 2,4 grados Celsius. España experimentó su verano más caluroso de la historia, con episodios de calor extremo que se extendieron durante dos tercios del periodo meteorológico estival.

Los datos publicados por la Agencia Estatal de Meteorología revelan que el país registró un número sin precedentes de 61 días de ola de calor en los últimos tres meses. Esta cifra supera con creces el récord anterior de 41 días de ola de calor registrado durante el verano de 2022. Analistas especializados en patrones climáticos destacaron que los diez veranos más calurosos de España se han producido en el siglo XXI, lo que apunta a una tendencia acelerada de calentamiento a largo plazo en el sur de Europa.
El calor extremo afectó considerablemente la salud pública y la infraestructura tanto en las regiones norte como sur. Según datos de mortalidad del Instituto de Salud Carlos III, más de 5000 muertes estuvieron directamente relacionadas con la exposición al calor extremo entre junio y agosto. Esta cifra representa el total más alto registrado desde que la agencia de salud comenzó a estandarizar el seguimiento de las muertes relacionadas con el calor en 2015.
España registra un verano récord con sesenta y un días de ola de calor.
La sequía prolongada y las altas temperaturas también generaron graves problemas ambientales en los bosques nacionales y las zonas agrícolas. Datos del Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales indican que, hasta principios de septiembre, aproximadamente 296 000 hectáreas de terreno fueron consumidas por incendios forestales. El verano, que batió récords, se caracterizó además por largos periodos de sequía que agotaron los embalses regionales, lo que complicó el funcionamiento de los sistemas de riego y las centrales hidroeléctricas.
Las estaciones de monitoreo constataron que las temperaturas extremas persistieron más allá de los meses de verano habituales. El 2 de septiembre, una estación en El Granado, al suroeste de España, registró una máxima de 45,7 grados Celsius, igualando el récord nacional de temperatura más alta registrada en septiembre. Los expertos meteorológicos confirmaron que las altas temperaturas se mantuvieron desde finales de mayo hasta principios de septiembre en varias comunidades autónomas.
Los datos climáticos ponen de manifiesto las rápidas tendencias de calentamiento en el siglo XXI.
Tras la publicación de estos datos meteorológicos, los ministros del gobierno los presentaron al parlamento, instando a impulsar iniciativas más amplias de protección ambiental. La ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, hizo un llamamiento a los grupos parlamentarios para que respaldaran medidas legislativas integrales centradas en la adaptación al cambio climático, la infraestructura de emergencia y las estrategias de resiliencia ante la sequía.
Los organismos meteorológicos y de salud pública continuarán monitoreando las tendencias de temperatura y los impactos ambientales durante todo el otoño. Las estadísticas oficiales y los datos ambientales seguirán estando disponibles a través de los portales gubernamentales, mientras las autoridades sanitarias evalúan las medidas de adaptación a largo plazo. Las autoridades regionales persisten en la coordinación de los planes de gestión de recursos para abordar los desafíos actuales en la agricultura y la conservación del medio ambiente.
La publicación AEMET verifica que España experimentó su verano más caluroso registrado en 2026 apareció primero en Lloyds Weekly .
